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El verdadero desastre humanitario

Desde el origen de las civilizaciones patriarcales, los seres humanos hemos creído que la vida es una lucha y que hay enemigos por doquier. Así hemos organizado innumerables guerras y catástrofes, con el propósito de dominar al otro y salvarnos. ¿Cuál es la raíz de todo este malentendido milenario? El miedo. ¿Y como se establece el miedo?

La pandemia del miedo

En distintas épocas nos preocuparon virus “asesinos”: SRAS, MERS, gripe aviar H5N1, fiebre porcina H1N1, zika, dengue y ahora el coronavirus chino.

Tenemos miedo, claro. Pero invito a que reflexionemos con calma y sentido común, cual es el origen de ese miedo.

Los seres humanos nacemos buenos

Si los seres humanos nacemos buenos, es decir con la capacidad para hacer el bien, solo necesitamos centrarnos en esa cuestión. Hemos venido a esta Tierra a hacer el bien al prójimo. No hay ningún otro propósito.

Los adolescentes somos noctámbulos

Si recordamos nuestra propia adolescencia o si convivimos con adolescentes, sabemos que esta afirmación es cierta. Los adolescentes nos vamos a dormir tarde, nos reunimos con amigos durante la madrugada y preferiríamos despertarnos tarde. Es una pena que nos veamos obligados a ir a la escuela muy temprano por la mañana.

Nuestra responsabilidad para parir en buenas condiciones

¿Por qué es tan importante –para el devenir de la humanidad- parir en buenas condiciones, sin anestesias ni fármacos? Porque el parto fisiológico va a desencadenar espontáneamente una serie de reacciones previstas en nuestro diseño original, provocando en las madres el indiscutible sentimiento de apego hacia la criatura. Eso que banalmente llamamos amor materno, que es esa franca devoción y enamoramiento hacia el recién nacido. Reitero que estamos hablando de la transformación de la civilización hacia un sistema solidario, ecológico y amoroso…

Por qué es tan importante que seamos tiernos con los niños

Todo anhelo de felicidad depende de nuestras experiencias primarias. Aquello que hemos sentido siendo niños –cuando el bienestar y el placer deberían ser recibidos por parte del adulto que nos cuidaba porque no lo podíamos generar por nuestros propios medios- va a condicionar la calidad de todo nuestro abanico de percepciones.

Atentados ¿Qué alternativas tenemos?

Estremecidos y espantados después del atentado en Las Ramblas de Barcelona -ese sitio tan querido para muchos de nosotros- y preguntándonos cómo podemos acabar con ese odio que trasciende fronteras, sospecho que no hay solución si seguimos pensando que precisamos mayor control y mayor militarización. Será muy difícil lograr una convivencia amable y pacífica en el futuro inmediato, si creemos que habrá que continuar una guerra sangrienta contra enemigos indetectables.

Adolescentes en riesgo

Recién cuando aparece el consumo de drogas, bulimia, anorexia o depresiones, los padres registramos que algo está pasando. Sin embargo ese joven adolescente atravesó toda su infancia pidiendo apoyo para respetar su propio ritmo o sus deseos ocultos, siendo rechazado y conformándose con no defraudarnos, desplazando sus necesidades primarias.

Extracto de Amor o dominación los estragos del patriarcado

Tenemos la sensación de que el odio, la confrontación y la competencia aparecen constantemente en el ámbito humano. Sin embargo, no son intrínsecos a lo humano. Podemos observar dos modelos básicos de sociedad: Un modelo dominador, en el cual funciona la jerarquización de una parte de la población sobre otra parte. Y otro modelo solidario, en el cual la diversidad no se interpreta como superioridad o inferioridad de condiciones.